Yustin c&p

Déjese querer por una loca

Archivar para el mes “julio, 2012”

No creas nada que no venga con los enlaces a las fuentes para poder contrastarlo

http://www.error500.net/articulo/no-creas-nada-que-no-venga-con-los-enlaces-a-las-fuentes-para-poder-contrastarlo

Esta semana me he ido encontrando – y me consta que no he sido el único – a numerosos contactos compartiendo bulos de lo más variopinto en Twitter, blogs y, sobre todo, Facebook, que parece el servicio definitivo donde convergen todos los “fakes” que circulan por la red. Seguro que a muchos os sonará lo de los 56 días de Hollande o aquello de que en España hay 445568 “políticos profesionales”, sin olvidar los típicos escritos con barbaridades que se atribuyen a un escritor de prestigio para darle más credibilidad (como uno en el que supuestamente Jose Luis Sampedro llama “hijo de p.” a cierto político).

Lo más interesante es que, al menos en mi caso, me he encontrado que estos bulos han sido compartidos por gente inteligente y con criterio, con la que se puede hablar razonadamente. Siendo así ¿cómo es posible que en la era de internet, con tantas fuentes para poder contrastar rápidamente los datos estos bulos tengan tanto recorrido? ¿cómo en la era de los blogs, de la posibilidad de tener comentarios y con miles de ojos vigilando, estamos peor que cuando circulaban los powerpoints en las cadenas de correo?

Seguramente la primera causa es la predisposición que tenemos todos a otorgar verosimilitud a aquello que queremos creer, cuando nos dicen precisamente aquello que queremos escuchar. Y ahí todos podemos caer en la tentación de darle a ese compartir en el preciso instante en que hemos sido compensados con ese instante de reafirmación de nuestros prejuicios sobre cualquier tema. Si uno quiere creer que Hollande ha arreglado Francia y ha abierto miles de centros de investigación y guarderías apretando a las grandes empresas en un plis plas o que la crisis en España es culpa de los cientos de miles de políticos que nos cuestan dinero y que con quitarlos ya estará todo arreglado y el coste de compartirlo es tan bajo (un click), no es de extrañar la capacidad de viralidad de estos bulos.

No creas nada que no venga con los enlaces a las fuentes para poder contrastarlo

De un tiempo a esta tarde me he impuesto no otorgar carta de verosimilitud a ningún tipo de información que no venga acompañado de los enlaces a las fuentes de quien ha desarrollado la pieza para poder contrastar, profundizar y analizar la fiabilidad de lo que me están contando.

Y esta exigencia de enlaces no se agota en quien ha sido la fuente del -todavía presunto – bulo, esas páginas del tipo “nuevomediotovaiamasarmarillistaquelosanteriores.com” o “soyelbloggermasmilitantedelplaneta.com”, ni siquiera aunque vengan de un blogger o medio con un prestigio labrado durante años. No pocas veces uno se encuentra que cuando tratan un tema del que uno sabe bastante dan pábulo a un rumor, a un estudio inconsistente o directamente toman por cierto cualquier afirmación que venga de un “experto”.

Si el medio o el blogger no me proporciona sus fuentes ya sea con enlaces o al menos citándolas, si no me explica cómo ha conseguido averiguar eso que afirma, por mi parte el contenido pasa a estar en “cuarentena” y no lo tomo por cierto hasta que informaciones posteriores lo confirmen más allá de la duda razonable.

Una era de información y contenidos “curados” por los usuarios

En una web en la que los contenidos llegan a nosotros porque “nos los descubren”, el rol del usuario a la hora de compartir y emitir otras señales sociales (votar, comentar) cada vez es más relevante en el proceso completo de la información. Este ciclo no acaba ni mucho menos con la publicación, en ese momento empieza el escrutinio público y la distribución y cada vez vamos a necesitar mecanismos para que los desmentidos de los bulos afloren.

¿Qué mecanismos tenemos a día de hoy? Para empezar siempre considero más fiable un contenido de un medio con comentarios abiertos y una pieza que haya pasado el filtro de los “curators” (perdón por el anglicismo, pero las traducciones “comisario” o “filtro” no me acaban de convencer) que tengo por referencia o de una comunidad tipo Menéame. En los sistemas de comentarios hecho de menos mecanismos de meritocracia como el que tenemos en Weblogs SL, la visibilidad la otorga la propia comunidad, de forma que si un comentario desmiente la noticia o la matiza, es muy probable que otros usuarios lo voten y lo sitúen el primero. También estoy pendiente de proyecto como Fixmedia, cuyo objetivo es precisamente “mejorar las noticias” con información adicional.

En todo caso, estos mecanismos son insuficientes a día de hoy. Una era en la que los ciudadanos son una pieza clave en la calidad y la distribución de la información debería llevarnos a potenciar el sentido crítico, a desarrollar mecanismos para filtrar y discriminar y para intentar tener la responsabilidad de que lo que distribuimos tiene al menos un alto grado de verosimilitud y podemos trazar el origen de la información. El disponer de enlaces a las fuentes para poder contrastarlo debería ser una primera base para conseguirlo.

El indulto del verano

Recordando  una de mis primeras entradas del blog, hoy toca actualizarla un poco, y cual canción del verano,  entra directamente en lista de los 40 Principales el indultazo del verano!!

El Gobierno indulta a un exalcalde del PP condenado por prevaricación urbanística. No os quejaréis, auténtico pelotazo estival a la altura de la genial Boooomba de King Africa.  Y como estamos en verano, de propina, también indultados los ediles que le acompañaron en sus refrescantes aventuras.

En el BOE de hoy podéis ver el top ten de los indultos concedidos.

Y  como bonus track, para que no quede en el olvido, el indulto de hace unos meses a los 2 oficiales condenados en el caso Yak-42.

Ya sabéis amigüitos políticos, banqueros o de la alta alcurnia, dios aprieta pero no ahoga, cuando penséis que todo está acabado siempre habrá una mano amiga dispuesta a echarte una mano.

Vida laboral y la privatización del servicio por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Me acaba de llegar este correo que no tiene pinta de que sea falso y en el que podemos ver algunos males de lo que sucede en la Administración española y en las malas decisiones de los que la dirigen. En él una funcionaria de la administración denuncia que se les esté recortando el sueldo mientras se derrocha dinero público en la privatización de trabajos que “deberían hacerse internamente”.

Esta mañana me ha puesto encima de la mesa un compañero el BOE del miércoles 13 de junio de 2012, en el cual se ha vuelto a licitar la contratación del servicio para la impresión, manipulado y envío de documentos de vidas laborales y bases de cotización de la Tesorería General de la Seguridad Social. El valor estimado del contrato es de: 4.711.640’00 euros. Y nosotros, trabajadores de la TGSS, sin paga extra de Navidad. ¡FLIPANTE!
Para los que no sepáis cómo ocurrió la “privatización” del servicio de expedición de vidas laborales, os pongo en antecedentes: las vidas laborales y bases de cotización eran un servicio que sólo se ofrecía por la TGSS. De repente decidieron (los de siempre) que se externalizaba el servicio de vidas laborales. Así que actualmente la vida laboral tan sólo se puede conseguir a través de una llamada a un teléfono 901 (y que envían al domicilio del interesado; domicilio que, si no está actualizado, deben dirigirse a la Administración de la TGSS para su modificación y posterior envío por correo de su vida laboral al domicilio ya actualizado) o a través de Internet. Muy cómodo y funcional. Lo de acercar la Administración al ciudadano ya hace tiempo que se lo pasaron por el forro de la camisa.
Y también se les ocurrió a los lumbreras (los de siempre) hacer una campaña anual de vidas laborales y bases de cotización que envían a “toda la población”, y este es el tema que nos ocupa. Así tenemos que:

  • los que necesiten un vida laboral y se acerquen a una Administración de la Tesorería no podrán obtenerla al momento y, en cambio,
  • los que no la necesiten ni la quieran para nada se les envía igual, para que empapelen la habitación de sus hijos o hagan unos bonitos aviones de papel.

Lo cual me lleva a hacerme unas inocentes preguntas:

  • ¿a qué empresas se les está pagando estas contrataciones para unos servicios que YO, funcionaria de la TGSS (y mis compañeros) perfectamente podríamos y “deberíamos” hacer?
  • ¿a dónde va parte de ese sueldo que me están quitando año tras año? ¿al pago de estos servicios?
  • ¿cómo puede ser que se recorten las necesidades básicas de la población: sanidad, educación, prestaciones sociales, sueldos, subidas de impuestos… y NO se pare este “despilfarro” de dinero hacia empresas privadas?

No se me ocurre otra cosa que gritar: ¡BASTA YA!
Hago un llamamiento a vosotros, compañeros, para que difundáis esto y cuando digo difundir me refiero a medios de comunicación. Si tenéis conocidos en periódicos, radio, TV, etc. hacérselo llegar.
Lo suscribe: María Isabel Quintana Suárez, funcionaria de la TGSS, con un puesto de trabajo en la Administración ganado a pulso en una oposición hace 20 años y que ve cómo su sueldo se acerca cada vez más al de sus inicios en el año 1992.

¡NO TE QUEDES PARADO! ¡HABLA, CHILLA, GRITA, MANIFIÉSTATE! PERO, POR FAVOR, NO TE QUEDES PARADO. SON TUS DERECHOS

La reducción de sueldo a los funcionarios supera el 20%

http://aziroet.com/cambioclimatico/2012/07/14/la-reduccion-de-sueldo-a-los-funcionarios-supera-el-20/

Otro blog que recoge algo parecido: http://www.rafapacheco.com/2012/07/funcionario-me-concedes-un-minuto.html

Nos esperan más recortes

Tal y como señala Escolar en su última entrada del blog parece ser que con las medidas que se acaban de aprobar hoy en el BOE  va a ser difícil llegar a los 65.000 millones prometidos, y nos vamos a quedar, siendo optimistas, en 56.440.

Es decir, 8.560 millones de euros y siento deciros, ya que muchos de los que me leéis sois empleados públicos, que tal y como sospecháis, esa cantidad saldrá de la paga de verano o de la de invierno de este año o del siguiente.

Esta es mi triste premonición. Espero no acertar.

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